martes 27 de octubre de 2009

LOS RETOS NOS MANTIENEN VIVOS!

Aporte de Ricardo López
Los japoneses siempre han gustado del pescado fresco. Pero las aguas cercanas a Japón no han tenido muchos peces por décadas.
Así¬ que para alimentar a la población japonesa, los barcos pesqueros fueron fabricados más grandes para ir mar adentro.
Mientras más lejos iban los pescadores más era el tiempo que les tomaba regresar a entregar el pescado.
Si el viaje tomaba varios días, el pescado ya no estaba fresco.
Para resolver el problema, las compañías instalaron congeladores en los barcos pesqueros.
Así¬ podían pescar y poner los pescados en los congeladores.
Sin embargo, los japoneses pudieron percibir la diferencia entre el pescado congelado y el fresco, y no les gustaba el congelado, que, por lo tanto, se tenían que vender más barato.
Las compañías instalaron entonces en los barcos tanques para los peces.
Podían así¬ pescar los peces, meterlos en los tanques y mantenerlos vivos hasta llegar a la costa.
Pero después de un tiempo los peces dejaban de moverse en el tanque.
Estaban aburridos y cansados, aunque vivos.
Los consumidores japoneses también notaron la diferencia del sabor porque cuando lo s peces dejan de moverse por días, pierden el sabor fresco ...
y ¿cómo resolvieron el problema las compañías japonesas?
Y ¿cómo consiguieron traer pescado con sabor de pescado fresco?
Si las compañías japonesas te pidieran asesoría, ¿qué les recomendarías?

(Mientras piensas en la solución..... Lee lo que sigue):

Tan pronto una persona alcanza sus metas, tales como empezar una nueva empresa, pagar sus deudas, encontrar una pareja maravillosa, o lo que sea, empieza a perder la pasión. Ya no necesitará esforzarse tanto. Así¬ que solo se relaja.
Experimentan el mismo problema que las personas que ganan la lotería, o el de quienes heredan mucho dinero y nunca maduran, o de quienes se quedan en casa y se hacen adictos a los medicamentos para la depresión o la ansiedad.
Como el problema de los pescadores japoneses, la solución es sencilla.
Lo dijo L. Ron Hubbard a principios de los años 50:

"Las personas prosperan mas cuando hay desafíos en su medio ambiente" .

Para mantener el sabor fresco de los peces, las compañías pesqueras ponen a los peces dentro de los tanques en los botes,
pero ahora ponen también un Tiburón pequeño! Claro que el tiburón se come algunos peces, pero los demás llegan muy, pero muy vivos.
¡Los peces son desafiados! Tienen que nadar durante todo el trayecto dentro del tanque, ¡para mantenerse vivos!
Cuando alcances tus metas proponte otras mayores. Nunca debes crear el éxito para luego acostarte en él.
Así¬ que, invita un tiburón a tu tanque, y descubre que tan lejos realmente puedes llegar.
Unos cuantos tiburones te harán conocer tu potencial para seguir vivo y haciendo lo que mejor hace s, de la mejor manera posible!!
Y si ya los encuentras en el tanque, déjalos que se muerdan entre si, que no te asusten sus dientes ni sus trampas...tu sigue alerta, pero siempre "fresco".
Siempre habrá tiburones a donde vayas...

NO PIDAS A DIOS QUE GUÍE TUS PASOS SI NO TIENES LA INTENSIÓN DE MOVER TUS PIES...

Autor Desconocido.

lunes 19 de octubre de 2009

El Método de los Rabinos

Entonces decía: ¿A qué es semejante el reino de Dios y con qué lo compararé? (Luc 13:18)
Y Con Qué – Si alguna vez existió una frase que nos muestre que Jesús pensaba y hablaba como un rabino judío del primer siglo, ¡es esta! “Y con que lo compararé” es una frase particularmente común entre los rabinos.
El judaísmo rabínico desarrolló la forma literaria de las parábolas como ningún grupo lo había hecho antes. Esta frase introductoria se usaba una y otra vez en la enseñanza rabínica. Cuando Jesús usa estas palabras, El se anuncia como uno de los rabinos. Y, evidentemente, estas palabras eran familiares a todos los que las escucharon. Eran las mismas palabras introductorias que escuchaban cada vez que enseñaba un gran rabino.
De este hecho aprendemos dos lecciones muy importantes. Primero, simplemente no es posible comprender a Jesús desde la perspectiva griega. Si, los documentos del Nuevo Testamento son griegos. Si, los estudios de palabra de los documentos del Nuevo Testamento deben comenzar con griego. Si, la mayoría de los ministros y estudiantes de la Palabra de Dios enfatizan el griego. Pero el idioma de nuestro Señor no fue el griego. El era parte de la tradición rabínica. Caminaba con rabino. Reunía a sus discípulos como rabino. Si deseamos comprender lo que Jesús decía, debemos entrar en Su cultura y Su idioma.
Segundo, una vez que sabemos que Jesús era considerado parte de la tradición rabínica, podemos comprender porque se sorprendían tanto las personas con Sus enseñanzas. Se sorprendían porque lo que enseñaba era nuevo. El sí tuvo aportes importantes a la Palabra de Dios pero no era eso lo que los asombró.
Se asombraron porque, aunque enseñaba con rabino, El no tenía el pedigrí ni utilizaba la misma metodología que los rabinos. Cuando enseñaba el rabino, casi siempre citaba a un rabino anterior – a quién había sido su maestro. EL método era una forma oral de notas de pie de página y referencias. De hecho, la mayoría del tiempo, un rabino memorizaba el comentario de su maestro y lo repetía cada vez que enseñaba. Pero Jesús no hizo esto. Jesús llego sin el pedigrí esperado.
No señalo una larga línea de maestros. No citó a otros sabios. Enseñó “como uno con autoridad,” taquigrafía para decir que enseñó como si El mismo había sido el autor de los comentarios. Esto podrá parecernos perfectamente aceptable a nosotros, pero en el judaísmo del primer siglo, era insólito. Las personas se sorprendían porque El era original – y El enseñaba sobre la Palabra sagrada e inalterable d Dios.
Esto ya no nos parece sorprendente. Estamos tan acostumbrados al Jesús griego que no escuchamos las palabras del Yeshua hebreo. Quizás es una de las razones por la que lo malinterpretamos con tanta facilidad. Nos desbocamos en los comentarios del texto griego sin descubrir primero como era un judío del primer siglo. ¿Crees que gran parte de la controversia que tenemos los cristianos de hoy podría desaparecer si tan solo hiciéramos un poco de tarea cultural?
Dr. Skip Moenhttp://www.atgodstable.com

jueves 1 de octubre de 2009

CALEB

Por David Wilkerson

Caleb, cuyo nombre significa: “forzoso, fortaleza”, es un tipo de cristiano que ¡llega hasta el final! Él nunca se separaba de Josué, un tipo de Cristo, y representaba a alguien que continuamente caminaba con el Señor.

Caleb había pasado el Jordán con los espías. Mientras estaba allí, el Espíritu Santo lo atrajo a Hebrón, “el lugar de muerte”. Con asombro, subió ese monte santificado y la fe inundó su alma. En este lugar, Abraham y Sara fueron enterrados, así como Isaac y Jacob. Años más tarde, el reino de David comenzaría allí. ¡Caleb apreciaba dicho lugar santo! A partir de ese momento, él deseó Hebrón como posesión suya.

Se decía de Caleb que “decidió ir en pos de mi” (Números 14:24). Él nunca vaciló hasta el final. Salomón fluctuó en sus últimos años y “su corazón no era perfecto con Jehová”. Pero a los 85 años, Caleb pudo testificar: “Todavía estoy tan fuerte como el día que Moisés me envió; cual era mi fuerza entonces, tal es ahora mi fuerza para la guerra, y para salir y para entrar” (Josué 14:11).

A los 85, ¡Caleb emprendió su mayor batalla! “Dame, pues, ahora este monte (Hebrón)…” (Josué 14:12). “Josué entonces le bendijo, y dio a Caleb…a Hebrón por heredad…” (Josué 14:13). “Hebrón vino a ser heredad de Caleb…por cuanto había seguido cumplidamente a Jehová” (Josué 14:14).

¡Este mensaje es glorioso! Es esto: No es suficiente haber muerto al pecado, haber conocido la plenitud en alguna época pasada. ¡La necesidad es de crecer en el Señor hasta el final! Mantener el poder y fuerza espiritual, no fluctuar, seguir “cumplida y completamente al Señor”, ¡aun en la vejez! Se trata de una fe constantemente creciente.

Hebrón, la heredad de Caleb, significa “una compañía asociada”. ¿Asociada a qué? La respuesta es: “a la muerte”. No sólo a la muerte al pecado en el Jordán, sino también a vivir en compañía de gente, de una comunidad de creyentes asociados con la muerte y resurrección de Jesucristo. Fue en Hebrón que Abraham construyó un altar para sacrificar a su hijo y es aquí donde Caleb y su familia vivirían. Ellos estarían constantemente asociados al altar del sacrificio vivo.

La integridad del corazón de Caleb hacia el Señor producía un fuego santo por Dios en sus hijos. Mientras que los hijos de las dos tribus y media, que vivían en “mitad del camino” se apartaban y acogían al mundo y su idolatría, ¡la familia de Caleb crecía fuerte en el Señor!

domingo 20 de septiembre de 2009

AFIRMANDO NUESTRA FE

Por David Wilkerson
Estoy convencido de que la gente pierde la esperanza cuando pierde la fe. Han oído demasiados sermones, han leído demasiados libros, pero por donde miren a su alrededor, ven ejemplos de naufragios en la fe. Cristianos que alguna vez estuvieron desposados con la fe, hoy rinden su confianza en Dios, en medio de sus momentos difíciles. Así que ¿hacia dónde se torna la gente que busca esperanza? El Espíritu me habló claramente esta palabra: “Debes anclar tu fe. Afirmar tu corazón para confiar en Dios en todas las cosas, en todo momento”.

“Afirmar” nuestra fe significa “estabilizar, hacerla inconmovible, echar raíces, poner pilares debajo, establecer un fundamento”. La Escritura dice que nosotros tenemos el poder de hacer esto. Santiago escribe: “el que duda es semejante a la onda del mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra. No piense, pues, quien tal haga, que recibirá cosa alguna del Señor” (Santiago 1:6-7).

En este pasaje, el Señor deja toda la responsabilidad sobre los creyentes. Dios nos está diciendo, en esencia: “Cuando el mundo vea a mi pueblo en medio de estos días de temblor y ansiedad, deben de ver fe. Mientras todo se sacude, la fe debe permanecer sólida e inconmovible. De modo que, usted, creyente, ancle su fe. Usted, cristiano, tome una posición firme y nunca rinda dicha posición”.

Estoy convencido de que el mundo no necesita más sermones sobre la fe. El mundo necesita ver un sermón ilustrado: la vida de un hombre o de una mujer que esté viviendo dicha fe delante del mundo. Ellos necesitan ver a los siervos de Dios pasando las mismas calamidades que ellos están enfrentando, pero sin ser sacudidos por éstas. Sólo entonces, los pecadores se toparán cara a cara con el testimonio poderoso de una fe inconmovible.

David lo describió cuando habló sobre “los que esperan en ti, delante de los hijos de los hombres” (Salmos 31:19). Él se estaba refiriendo al creyente, cuya fuerte confianza y vida fiel es un faro de esperanza para los que están en tinieblas.

Cuando usted afirma su fe, al traer toda carga y prueba a Cristo, dejando todo a sus pies y descansando en la fe, va a ser severamente probado.

Una vez, estuve en el proceso de afirmar mi fe con gran resistencia, cuando verdaderamente le había entregado todas mis cargas al Señor, de pronto, recibí una llamada telefónica con noticias que me estremecieron. Por un segundo un diluvio de temor me inundó. Pero el Espíritu Santo gentilmente me susurró: “Mantén tu posición de fe. No te rindas. Yo tengo todo bajo control. Solamente mantente firme”. Nunca olvidaré la paz que me sobrecogió en ese momento. Al final del día, mi corazón estaba lleno de gozo, mientras me daba cuenta de algo: “Yo confié en ti. No me moví. ¡Gracias!”

sábado 19 de septiembre de 2009

"STOP" a la Violencia Infantil